Soy una desempleada en Holanda

Así es señores, soy una desempleada en Holanda.

Pero, primero lo primero… Feliz navidad y feliz año nuevo 2016 a todos los que se pasan por aquí.

Y segundo lo segundo, les cuento que este año lo empecé con la noticia de que soy parte de las estadística de desempleo holandés. O sea, una desempleada en Holanda.

Pero volvamos unos 5 años atrás para que entremos en contexto, y el que llegó a Holanda en la época en que yo llegué, podrá entender mejor la historia.

Porque hace 5 años estaba de moda eso que denominó Europa como “recesión económica”, que no era más que una economía en pausa esperando mejores condiciones para continuar. Algo de lo que yo, poco o nada, era consciente cuando decidí venirme a Holanda, porque luego del socialismo venezolano, cualquier problema del mundo parece mínimo en comparación, hasta que sales de ahí y te das cuenta que el hambre en África sigue llevando la delantera.

La cosa es que en ese entonces, Holanda había llegado a su punto más bajo en todo esto de la recesión. Lo que significaba que mucha gente perdió sus puestos de trabajo y mucha otra no encontrábamos nada que hacer. Para los holandeses, significó vivir del estado hasta que se pudiera, para los que recien llegábamos significó que no podíamos avanzar en nuestro proceso de inburgering (adaptación). Para nosotros no vale eso de cobrar sin trabajar, además, ¿quién iba a contratar a una persona extranjera que no maneja el idioma y que tiene pocos conocimientos de la sociedad holandesa?

Como muchos, yo también me lancé a solicitar cualquier trabajo en el que pudiera comenzar a construir mi vida social y en el que pudiera ocuparme mientras en paralelo agilizaba todo lo necesario para ejercer la carrera universitaria con la que me vine de Venezuela. Y no fue sino luego de un año, y a través de mi contacto en la alcaldía, que conseguí un trabajo de verano en la piscina abierta de la ciudad. Esa que sólo abre 4 meses al año, cuando se supone que el sol brilla y el clima debería estar más caliente -yeah, right!-.

Recuerdo que el día de la entrevista mis ánimos no eran los mejores, pues ya era poco más de un año en el que no veía estructura a mi vida holandesa, inclusive habiendo trabajado en una oficina de arquitectura por tres meses. Las fuerzas mentales ya no me daban para seguir creyendo que pronto tendría mi propia vida, con mis propios amigos y mi propio dinerito. Así que esa vez no me imaginé que iba a obtener el puesto de vendedora de entradas para la piscina del pueblo. Y te cuento un secreto, cuando lo supe me sentí como si hubiera ganado el premio gordo en la lotería. Como si me hubieran dado la presidencia de la Coca-Cola. Por fin iba a hacer algo con mi ya casi frustrada vida holandesa.

Y así fue.

El primer día de trabajo, limpiamos todas las instalaciones de la piscina para darle apertura al verano del 2012. Los nuevos siempre son los que hacen el trabajo duro, así que ahí estaba yo limpiando ventanas, barriendo pisos y abasteciendo el kiosko. Y al final del día llegué a casa y lloré. No podía creer lo que tenía que hacer para construir mi vida aquí. Lloré desconsolada.

De ahí en adelante, salía con mis zapatos más cómodos, mi bici y mi frente en alto cada vez que me tocaba ir a vender entradas en la piscina. Iba a dar lo mejor de mí, porque las cosas se hacen bien, e iba a sacar lo mejor que ese nuevo trabajo podía ofrecerme: socializar, afinar el idioma, sentirme a cargo de algo, y oxigenar mi mente para seguir en paralelo abriendome camino en la arquitectura.

Así pasó el tiempo y no solo sacrifiqué mis veranos para trabajar en la piscina abierta, que eran las temporadas donde podía hacer más horas, sino que los fines de semana del resto del año los trabajaba en la piscina techada mientras en la semana asistía a una oficina de arquitectura a modo de pasante/arquitecto para pulir mis conocimientos y adaptarlos al estílo holandés.

Pero la semana pasada me llamaron para hablar conmigo. Está será la última temporada que trabaje para la piscina. En pocas palabras, después de esta temporada, soy oficialmente una desempleada en Holanda. Y no te miento si te digo que me dio un poco de nostalgia escuchar que ya no podía trabajar ahí, pero también me dio a entender que es hora de cerrar este ciclo para enfocarme y continuar trabajando como arquitecto independiente.

Porque mientras vendía entradas en la piscina, trabajaba en mi crecimiento profesional, asistiendo a reuniones de independientes, conociendo a nuevos prospectos, armandome del equipo necesario para trabajar desde un pedacito de oficina que he transformado a mi gusto y que me llena de placer. Ahora no soy empleada de nadie, sino de mí misma y creo que a veces solo necesitas un empujoncito para entender que es el momento de renunciar a algunas cosas que ya no te aportan más y lanzarte al 100% en lo que siempre has creído.

Desde marzo soy una desempleada de la piscina que tiene planes de terminar el año con más satisfacciones profesionales como independiente.

 

Ahora, ¡levanten sus copas conmigo y celebremos con champán que soy una desempleada más en Holanda!

Este 2016 será fabuloso.

¿Ya tienes tus planes para este nuevo año? ¿Te toca renunciar a algo para empezar de nuevo? Cuentámelo y llorémos juntos.

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20 thoughts on “Soy una desempleada en Holanda

    • Gracias por levantar tu copa conmigo, guapa!
      Es hora de cerrar con broche de oro esta puerta que se abrio en el momento que debía hacerlo… ahora hay que seguir adelante.

  1. Motivador ejemplo de constancia, crecimiento y con el toque Humor/sarcástico divertido que nos identifica en nuestras raíces Venezolano/latinos/mezclados hahahaha un abrazo fuerte de este amigo/paisano virtual … Encantado de verte de nuevo por aqui.

    Ik ben trots op je!!
    Tot Weldra,
    Groeten.

    • Paisano virtual,
      Un beso enorme desde este otro lado del país. Y fuerza y constancia para que ya empiece tu vida holandesa como mejor la quieras construir.

      Ik ook op jou!

  2. Felicidades, qué identificada me siento, es duro salir de Venezuela y trabajar en cosas que no se te pasaron por la mente en orden de reacomodar tu vida y adaptarte a una cultura nueva, construir las bases de lo que será el edificio de nuestras vidas en un nuevo país.

    • Hola Esther,

      Pues aunque no lo creas siempre tuve claro que este tipo de trabajos era una opción más factible que trabajr en una oficina, lo que pasa es que emocionalmente igual pega. Lo que es importante es continuar el plan y recordar que Roma no se construyó en un día (en cuántos fueron, by the way?).

      Un abrazo fuerte!

  3. Hola Ley:
    Tu manera de expresarte me hace sentirme identificada contigo. Has luchado desde que llegaste para abrirte camino por ti misma, aprendiendo la cultura e idioma, hacer tu propia vida social y tratar de equilibrar eso con tu crecimiento profesional. Pues lo has ido haciendo muy bien. Seguramente lo que necesitabas aprender como persona durante el tiempo en el que trabajaste en la piscina, ya es prueba superada y ahora, con este cambio vendran otros que seran muy buenos para ti. Ya podras utilizar las herramientas que has ido construyendo durante estos anios de preparacion. Brindo por los cambios positivos que vendran a tu vida y no olvides registrarte para que te paguen tu subsidio al desempleo.

    Carinios.

    • Salud, guapa!
      Gracias por tus lindas palabras!

      Por cierto, creo que no me corresponde subsidio por ser extranjera con sponsor y además registrada como independiente en el KvK. Voy a preguntarle de todas formas a mi contador.
      Besos!

  4. Their loss… Pero pa’lante y ahora con mas fuerza! Un abrazote desde el tropico.

    pd: prost! para no perder la costumbre

  5. Hola Ley,
    Siempre que nos enfrentamos a un gran cambio encontramos desconfianza y miedo ante lo desconocido. Si te quedaste sin trabajo es por algo, hace tiempo que querías lanzarte como arquitecta y esta oportunidad es el empujón para jugártelas por aquello que hace tiempo buscabas. Nada es el azar, piénsalo como una señal de la vida

    Como diría mi hermano, “todo tiene un costo” (mi hermano es de business jajaja). Y si ahora debes renunciar a tu rutina por algo nuevo, pues a ponerle con todo y a dar vuelta la página. Que como dicen también, en tiempos de crisis es cuando más creativos somos.

    Hasta el momento sólo he renunciado a mi propio sueldo mensual que en Chile y en Japón tenía con mi trabajo en el área educacional. ¿Me arrepiento por jugármelas por hacer mi propio proyecto literario? NO. Es ahora el momento de hacerlo, luego cuando tenga hijos siempre me arrepentiré por qué no hice aquello que sabía que debía hacer.

    Y NO LLORES, que la vida está llena de oportunidades y puertas para sonreír y mejorar. Ya es tiempo de LEY, ARQUITECTA INDEPENDIENTE, wohooooooo!!!!!!!

    ¡Un abrazo y bienvenida!

    • Vilma,
      Compartimos pensamientos.
      No lloro. Sólo me da nostalgia como cuando uno se va de casa de los papás a vivir solo. Sabes que es lo correcto pero igual vas a extrañarlos.
      Y tu hermano lo dice muy bien. Todo tiene un costo. En algunas cosas es positivo, en otras no lo es, pero si no arriesgamos no verémos nunca los resultados. Lo importante es preparar el terreno para empezar el camino, y el mío empezó ya hace algún tiempo. Inclusive como arquitecto independiente!

      Abrazos enormes!!!!

    • Lo más dificil es ser constante… Porque no puedes ver los resultados a primeras sino que debes tener paciencia, paciencia, paciencia. Pero, hier we go, girl!

      Abrazos recibidos!

    • Pues estoy trabajando en alcanzarlos. Y gracias. Yo creo que todos podemos siempre y cuando estemos enfocados y seamos constantes y pacientes. Eso, pacientes.
      Salud, guapa!

  6. Hola. Acabo de encontrar tu blog, de esas casualidades que quiero empezar a aprender el idioma… “no es querer ya es necesidad” ya que apartir de mayo me voy a vivir alli con mi esposo. Y pense que mejor que una canción y como no conocía ninguna te encontré. De verdad esas son muy interesante, gracias por los consejos y la guía.

    • Hola Laura,

      Que bueno que te sirvan las canciones. Es un muy buen método eso de escuchar el idioma a través de la música.
      También te puedo recomendar que veas algunos youtuber en holandés. Como por ejemplo a Teske de Schepper, que habla hasta por los codos y produce bastante material para que te duelan los oidos; a VeraCamilla, beautyvlogger; o a la muy conocida MissLipgloss.

      Un abrazo de ánimos con el idioma bien fuerte!

  7. Llorar por verse:
    “ahí estaba YO limpiando ventanas, barriendo pisos y abasteciendo el kiosko. Y al final del día llegué a casa y lloré.”

    Debe ser usted muy diva como para no sentirse bien después de hacer un trabajo honrado como hacen miles de personas en todo el mundo (sin mencionar que usted lo ha hecho en Holanda, donde las condiciones laborales son mejores que la de otros trabajadores de la limpieza en otras partes del mundo. Existe gente que lo hace por menos de un dolar AL DÍA)

    Me parece increíble…
    Entiendo que tenga otras inquietudes en la vida pero menospreciar un trabajo honrado (hasta el punto de tener que llorar) deja bien claro su clasismo:
    “yo, arquitecta, limpiando?? Qué desgraciada soy…”

    Le deseo suerte en su nueva vida y carrera profesional pero no se olvide que sigue habiendo mucha gente que hoy se levanta a trabajar (algunos de ellos no han tenido la oportunidad de conseguir/pagar sus estudios) y no por ello escriben en un blog pretendiendo “ser un ejemplo de autosuperación” y/o en busca del aplauso en la red… simplemente van a trabajar orgullosos de ello, sin sentirse tan mal como para llegar al punto de llorar por ello.

    Lo que hay que hacer es dignificar a los trabajadores y dejar de ser tan mojigat@s y div@s, el mundo sería mejor.

    • ¡Diva!

      Nadie ha menospreciado el trabajo honrado en este post. Sea cual sea eso que se haga para sentirse productivo. Siento mucho si lo has entendido así. Afortunadamente otros han leído más allá de las letras.
      Y muchas gracias por sus deseos, pero la suerte me la hago yo y seguro la contaré por aquí.

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