Señales de que me estoy haciendo más holandesa

Después del título de este post, me gustaría poder declararme inocente de cualquier latino-momento impuntual del que he sido protagonista, pero esa cualidad holandesa aún no la perfecciono y prefiero escudarme tras el cada vez más usado “een uur of…”, o como sería en español, “a eso de las…”. Porque no existe mejor técnica en latinoamérica cuando no se quiere ser concientemente puntual que el “a eso de las 4 de la tarde me paso por ahí”.

Puntualidad holandesa para cuando es estrictamente necesario. Para todo lo demás, ¡mastercard!

He aquí algunas señales de que me estoy haciendo más holandesa.

Andar en bici hasta para ir a visitar a la vecina que vive a 100 m tampoco me hace más holandesa. Bueno, si. Pensándolo bien,¿ a quién carrizos se le ocurre en Venezuela montarse la chaqueta, abrir el anexo de 4 m², liberar la bicicleta de otras bicicletas, sacarla en retroceso, estacionarla, cerrar con llave el anexo, abrir la puerta del patio, encender las luces de la bicicleta, sacar la bicicleta del patio, estacionarla de nuevo, cerrar la puerta del patio y recien ahí es que toca recorrer los 100 m?

De verdad. Hacer todo ese proceso para ir en bici y no caminando… ¡Hay que ser muy holandés!

Llegar a algún lugar y estar preparado para un café o té de entrada es ser demasiado holandés. No importa la hora que sea, es ley ofrecer café o té al invitado, eso sí, acompañado siempre de una galletita. Y es ley aceptarlo. A menos que sea el vecino, quien se salta el café y ya sabe donde guardamos las cervezas. Nos ahorra siempre el tener que levantarnos a servirle.

Y hablando de cervezas

¿Si o no que tomarse una cerveza caliente es demasiado holandés?

¿En qué momento adopté la costumbre de alargar tanto la cerveza y además beberme hasta la última gota sin importar a qué temperatura esté?

Aquí no hay cervezas de esas que vienen con una fina capa de hielo en el exterior. De esas que te tomas el primer trago y tienes que esperar a que se te descongele la garganta para lanzarte el segundo. De hecho, Pablo tiene una técnica para congelar cervezas en caso tal de que el vecino no encuentre ninguna en nuestro refrigerador. Consiste en meter un par de botellas en el congelador, esperar 10 minutos y, según él, ya salen casi congeladitas. ¡Vasieeeeeee caraaaaaaaj!

Y justo ayer, en el cumpleaños de una amiga holandesa, mientras me bebía el último trago de mi cerveza hecha casi sopita -¡DOS horas me duró la cerveza!-, me dí cuenta de otra holandesada.

El poder de visualizar vasos vacíos

Ya. Dirán algunos “¿qué tanto? yo también puedo ver vasos vacíos”. Es verdad. Pero jamás al estílo de fiesta holandesa.

A ver, te pongo en contexto.

Llegas a la fiesta, saludas al cumpleañero -esto de un cumpleaños holandés da para otro post- y te ofrecen un café con torta, luego el segundo café sin torta, y por último una bebida que puede ser desde agua, una bebida refrescante -que irónicamente nunca refresca- un vino o cerveza. En mi caso, ayer me apetecía una cerveza. Entonces, si eres holandés, ya has nacido con esta táctica, si eres como yo, te reconoceras en lo siguiente: Comienza la caza de vasos vacíos. El anfitrión da vueltas de reconocimiento con los ojos pegados en los vasos de cada invitado. Si detecta que el vaso está pronto a acabarse, es de cortesía proceder al refill, de esta manera jamás hay nadie sin bebida en el recinto. Nadie.

Bebidas para una fiesta

Estos nativos han perfeccionado la técnica y ya ni siquiera hacen el recorrido de reconocimiento sino que desde una esquina, mientras charlan con algún invitado, pueden traspasar cualquier tipo de obstaculo visual y saber si algún vaso está a punto de quedarse vacío. Y si hay confianza, toman tu botella de cerveza, la menean y ya saben si necesitas -no, no es querer, es necesitar- otra.

Y si, debo admitirlo, ahora yo también lo hago. Poco a poco me estoy convirtiendo en uno de ellos.

Lo único que me falta es abrir una cuenta de facebook familiar.

 

¿Sabías tú de estas costumbres en la cultura holandesa?
¿Te pasa como a mí que noto como poco a poco me estoy holadizando?

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4 thoughts on “Señales de que me estoy haciendo más holandesa

    • Te falta practicar más con estos holandeses.
      Te sugiero aceptes la próxima invitación y te des cuenta del detallito de la caza de vasos vacíos. Te acordarás de mí! Así como la firma en común!

      Saludos!

  1. Jaja, las diferencias culturales son siempre tan interesantes! Yo con lo de la bici: paso. Lo de los vasos vacíos siempre lo he hecho, ¿será que tengo un pariente holandés y no lo sé? 0_o Lo de beber la cerveza caliente, no, no lo he logrado disfrutar y mira que ya son 7 años en el continente donde el concepto de las bebidas frías es muy distinto del nuestro Eso sí cada vez bebo menos alchol y más té jeje.

    ¡Saludos venezolanos desde Budapest!

    • Yo, nada más con lo de la bici, ya estoy holandizada!
      Es que hasta en medio de la tormenta ando en mis dos ruedas. En la nieve, en la lluvia, sobre pavimento, sobre tierra. Holandesísima!
      La cerveza caliente, aún no he aplicado mi holandesada en Venezuela. A ver cómo sabe una polarcita echa sopita…. eeeuuuugh!
      Saludos desde Holanda!

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