Días de trópico holandés

Las temperaturas en Holanda se han hecho tropicales en estos días. 35 grados y esto es para morirse.

De más está decir que por el red carpet del pueblo han estado desfilando los últimos modelos de leggins blancos y algunos pies descalzos al estilo Shakira. Las terrazas de los restaurantes están a tope de turistas y el río de la ciudad está cumpliendo su función de playa aunque eso signifique un tercer ojo luego de un chapuzón en esas aguas.

De verdad, esto es inhumano. El simple esfuerzo de respirar ya provoca que una gota ruede por esos acantilados del cuerpo donde el sol nunca llega. Y mientras aguanto la respiración para ver si no genero mucha actividad en mi cuerpo, trato de recordar cómo diablos vivía yo en Venezuela donde el calor está siempre a la orden del día.

Recuerdo entonces que debajo de la matica siempre es más fresco. Tomo mi hamaca venezolana, la engancho de un lado y del otro, abro mi parasol para ayudar a la matica -que literalmente es eso, una simple matica- y procedo a descansar bajo la sombra sin mejores resultados. Respirar sigue siendo un problema.

Hamaca venezolana

Recuerdo también que no hay nada mejor que un vaso de agua fría directo de la jarra de la nevera. Pequeño problema, aquí en esta casa no hay ni jarra ni mucho menos agua en la nevera. En su defecto, un vaso con agua y hielo. Error. En este país tampoco se hace hielo. Me toca entonces desempolvar las dos hieleras, llenarlas de agua, ponerlas en el congelador y rezar para que se hagan rápido a ver si es posible apaciguar un poco este calor.

A diferencia de Venezuela, aquí las noches son más frescas, así que entre la oración para que el hielo se haga rápido y la respiración aguantada para evitar una cuenca hidrográfica, apuesto a que la noche llegue pronto y así superar un día más de recio calor.

Efectivamente, las noches son más fresca, pero gracias al buen aislamiento de las paredes de nuestro hogar, dulce hogar, debemos dormir con unos tropicales 28 grados acumulados en la habitación junto a unos nuevos inquilinos: los mosquitos.

Yo vendré de un país tropical, pero este tipo de trópico holandés anula todos los años de experiencia en mi país.

Pero no importa, que esto será un aperitivo para cuando me toque estar de visita por allá por los Emiratos.

Mientras tanto, respiro con pausa para que la gotita no baje tan de prisa y hago tragos y smoothies con el hielo que ahora si sobra en mi congelador.

¿Ustedes cómo la van pasando en este trópico holandés?

Smoothie en casa

(Visto 53 veces, 1 visitas hoy)

Geef een reactie

Het e-mailadres wordt niet gepubliceerd. Verplichte velden zijn gemarkeerd met *