Fiesta de la cerveza

Para los nativos el verano es una de las mejores épocas del año. No sólo porque el astro rey se deja sentir, o porque es el momento preciso para engalanarse en blancos leggings. No, lo más importante de todo es que es época de vacaciones, y aunque ellos se quejen de la crisis, ir de vacaciones en verano es un “must holandés”.

Nosotros nos escapamos al sur de Suramérica a principios de año, por lo que unas vacaciones en verano no entraban en los planes. Pero, ¿qué hace uno cuando la población se empeña en preguntar sobre a dónde, cómo y cuándo vacacionarás en esta época? Y es que hasta caras extrañas ante la repuesta inesperada de que no hay planes veraniegos se encuentra uno. ¡Que no nos vamos de vacaciones, coño! Hasta que Pablo no soportó la presión social y desistió ante tantas preguntas. ¡Y yo le seguí!

Pues entonces si nos escapamos de nuevo pero cuando ya todos estén de vueltas, porque para salir del país y encontrarse a los nativos por doquier, mejor nos quedamos en casa. Y además, hagamos algo que nunca hemos hecho: El Oktoberfest.

Con el destino ya escogido y el único plan de ingerir cervezas anotado, tratamos de conquistar nuevos soldados para nuestra misión, pero nadie pudo quiso unirse, así que tuvimos que partir a la guerra acompañados de nosotros mismos. Alguien debía hacer el trabajo sucio y sacar la cara por todos aquellos que se negaron a combatir.

A través del oktoberfeestreizen.nl hicimos reservaciones para garantizar un refugio cercano a la ciudad de Múnich al que pudiéramos asistir luego de la fiesta. Ellos nos arreglaron entradas, reservaciones en una carpa en el festival, una mesa, 2 l. de cervezas y un medio pollo asado por persona. El resto, era nuestro trabajo. Cantar, bailar, brindar y disfrutar. Y mira que hasta medallas de honor al mérito nos ha debido tocar de lo bien que lo hicimos.

Oktoberfest

El Festival de la Cerveza se realiza en muchas partes de Alemania, y hasta en el mundo, pero la más importante y original, y por lo presenciado la más grande también, se celebra en Múnich. La ciudad se convierte en su totalidad en una fiesta con trajes antiguos. Hombres bávaros con pantalones hasta la rodilla de cuero, camisas a cuadros, sombreros especiales. La mujeres vamos -si, me incluyo- en vestidos, de esos en donde la idea principal es apretar cintura y realzar los pechos -aunque a esta personalidad ni cintura ni pecho-. Y el único tamaño de cerveza que se sirve es de litro, y hay que haber entrenado el brazo antes, porque la jarra pesa más que la bebida.

Aunque toda la fiesta parece estar esparcida en la ciudad, el festival se realiza en el Theresienwiese, donde están todas las carpas de cervezas, el parque de atracciones, con una enorme rueda de la fortuna desde donde puedes ver todo el recinto, montañas rusas, casas fantasmagóricas y hasta un bar que da vueltas como un carrusel.

La entrada a cualquier carpa se complica a comienzo de la noche. Todos arrinconados frente a la entrada de cada una esperando que algún grupo de borrachos abandone la mesa y puedan otorgarsela a los otros borrachos que esperan afuera. Todo está a tope.

Nuestra reservación estaba hecha para las 11:00 am, y ya a esa hora el lugar estaba abarrotado de amantes de la cerveza.

No sirven Coca-cola ni agua. No se aceptan payasos que enfurezcan al público, mucho menos si lo hacen montados sobre alguna mesa. Si es así, un equipo nada gentil se encarga de retirarte de lugar y enviarte a las afueras del recinto para advertirte que la próxima no entras. Y algunos nunca más entran.

Una banda ameniza el lugar y entre número y número alientan a la gente a elevar sus jarras y brindar mientras entonan “Ein prooooosit, ein proooosit, der Gemütlichkeit” y de repente todos hablamos alemán.

A las 4:00 pm llega un medio pollo para complementar la velada e inteligentemente uno se incentiva para comer porque a lo largo de los años ha aprendido que el hígado aguanta más si el estómago lo engaña con su trabajo. Pero luego de un par de litros de cerveza, a uno no le pasa ni el ala del pajarito, y no queda otra que elevar de nuevo la jarra y corear tu nuevo himno en alemán: Ein proooooosit, ein prooooosit…

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8 thoughts on “Fiesta de la cerveza

  1. Hola Ley.

    Que bonito te ha quedado tu nuevo rinconcito virtual, digno de todo una celebridad. Yo espero pegarme la pasadita el otro año por el Oktoberfest, quien quita que nos encontremos por allá-

    Abrazos y ahh, yo quiero participar en el concurso, deseame suerte…
    Marcita.

    • Gracias por los piropos, Mar!!!

      Si todavía los ánimos están el próximo año, entonces nos veremos seguro por allá!!! Si es que las cervezas nos dejan, por supuesto!

      Mira que vas ganando… Hasta los momentos eres la primera del concurso.

      Besos y espero que disfrutes de la nueva casita.

  2. A diferencia de pitbull (ya el sabe) yo aún no se de que trate el concurso pero aquí estoy siguiendote a tu nueva casa felicidades!

    • Gracias Luis, por pasarte por mi nueva casa!
      Pues el concurso se trata de un presente holandés. Y como estamos cerca de las fechas de Sinterklaas, y Sinter es más holandés que los molinos y los klompen, pues él será el protagonista para la selección del obsequio.

      Gracias por tu comentario y bienvenido otra vez!

  3. Me encanta tu web, es una preciosidad.
    El Oktoberfest es una de las cosas que tengo pendientes por hacer porque me encanta la cerveza!! Gracias por compartir tu experiencia

    • Que honor tenerte por acá, Beatriz!!!

      Gracias por los piropos. Y a ver si el próximo año te anotas en la fiesta cervecera. Es toda una experiencia!

      Oye, tienes que contarnos como haces para ponerle un avatar al perfil del openid, porque yo no lo he logrado aún!

      Saludos!

  4. Acabo de descubrir tu blog y debo admitir que me ha enamorado
    Me encanta la estructura, las fotos, cómo escribes. Me quedo por aquí leyéndote y también te sigo en Twitter e Instagram
    elmundoidiomas.blogspot.com.es

    • Bienvenida, Diana!

      Que bueno que te agrade. Puedes pasarte cuando quieras… Las puertas virtuales de ésta casa virtual están abiertas para todo el que quiera conocer un poco más de Holanda y las experiencias de esta venezolana en estos Países Bajos!

      Saludos!

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